Por cada $1.000 que se retiren de los subsidios, la factura aumentará en $1.350 – .

Por cada $1.000 que se retiren de los subsidios, la factura aumentará en $1.350 – .
Por cada $1.000 que se retiren de los subsidios, la factura aumentará en $1.350 – .

Por cada $1.000 que el Estado nacional no aporte como subsidio a la factura del gas de cada usuario del interior del país, la factura llegará a ese hogar con un incremento de $1.350. No se trata de un acto de magia por el que se multiplica la cifra original por un incremento del 35% entre que se retira el beneficio y llega el recibo a casa, sino que tiene que ver con el efecto de la importante carga fiscal que tienen los servicios. público y en el que participan tanto la Nación, las provincias y los municipios. Allí cada uno incorpora algo aprovechando el alto índice de recaudación que implica esta vía. El consumidor no puede dejar de pagarlo sin correr el riesgo de un corte de suministro.

El mecanismo funciona de la siguiente manera: cuando se retira el subsidio, lo que paga el consumidor de gas es mayor y a esa cifra se le aplican impuestos, que son un porcentaje de ese valor. Si aumenta la base de cálculo, también aumenta el resultado final.

El dato surgió de un informe difundido ayer por el Instituto Argentino de Análisis Fiscal (Iaraf), pero el Puntal ya lo había anticipado semanas atrás, aunque con el servicio eléctrico, que funciona de la misma manera.

“En nuestro país, la prestación del servicio de gas natural domiciliario está sujeta a la imposición de impuestos directos e indirectos por parte de los tres niveles de gobierno: nacional, provincial y municipal. Además, el gobierno nacional mantiene un subsidio que reduce el valor neto del servicio al usuario final”, comienza la explicación del Iaraf que lidera el economista cordobés, Nadin Argañaraz, quien destacó que el principal objetivo del informe es calcular el Impacto de la reducción de subsidios tanto en el valor final de las facturas de los usuarios como en las arcas nacionales, provinciales y municipales.

Utilizando la información sobre la carga impositiva indirecta que ejercen los tres niveles de gobierno sobre el servicio, es posible obtener una medida de los ingresos extra que obtendría el sector público debido al aumento en el valor neto del servicio. Es decir, al reducir los subsidios y aumentar el valor neto se produce un efecto de “segunda vuelta” que genera mayores ingresos.

Es decir, mientras el Estado nacional ahorra recursos al eliminar subsidios, simultáneamente obtiene una mejora en su recaudación tributaria porque los usuarios deben enfrentar aumentos en los montos que pagan por IVA dentro de la factura. Un efecto similar ocurre con los impuestos provinciales y las tasas municipales.

Y luego aclara: “Es importante recordar que la carga impositiva indirecta se caracteriza por recaer sobre el precio de un bien y servicio, penalizando el consumo a través de su aumento relativo”.

En detalle

Los trabajos avanzaron con un modelo de factura de CABA y se tomaron varias del interior para hacer un promedio entre las distintas ciudades.

En el caso del gas, a nivel nacional se considera un impuesto específico (el Fondo Fiduciario de subsidio a zonas frías). En el interior, además del nacional, se consideran dos más, uno provincial y otro municipal. En CABA se considera municipal (tasa de ocupación de espacios públicos).

“Cuando se revisa la incidencia de los impuestos indirectos en el interior del país es del 35%. Esta carga es mayor dado que se paga un impuesto provincial específico que pesa del orden del 11% de la incidencia indirecta total. El IVA representa el 60%, los Ingresos Brutos y el Fondo Fiduciario representan el 10% y el 11%, respectivamente”, destaca el informe.

En la Capital Federal, la carga tributaria sobre el valor neto del servicio, que depende del cargo fijo y del consumo por metro cúbico; Es el 30%. Del cargo total, el IVA representa el 69%, aclara el Iaraf.

Tomando estos parámetros, el trabajo de Iaraf concluye que el impacto neto final en las arcas nacionales, provinciales y municipales de una reducción de los subsidios al servicio residencial de gas natural “es mayor que el de una mera reducción del gasto público nacional”.

“En el interior del país, por cada $1.000 de reducción de subsidios, la Nación reduce su gasto en $1.000 y obtiene ingresos extra de $146, las provincias obtienen ingresos extra de $183 y los municipios $21”, detalló el Iaraf. .

Es decir, por cada $1.000 de reducción de subsidios, el consumidor final ve un aumento de $1.350 en su factura en el interior del país. Por su parte, en CABA, la Nación obtiene ingresos extra por $146 y la Ciudad por $157.

“Esta conclusión genera la posibilidad de que los diferentes niveles de gobierno ofrezcan reducciones en la carga tributaria o exenciones, de tal manera que sus ingresos mantengan el nivel previo a la reducción de subsidios y que el impacto del aumento en el costo del servicio es menor para el consumidor final”, sugiere el informe.

 
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