Calamaro derrocha su brutal honestidad en Córdoba

Calamaro derrocha su brutal honestidad en Córdoba
Calamaro derrocha su brutal honestidad en Córdoba

Andrés Calamaro besa el suelo del escenario Teatro Axerquía de Córdoba mientras toca un pasodoble torero. Es su manera, la manera, perdón la redundancia, de despedirse del respetable ese gran pontífice del rock que una vez más demuestra serlo, despedirse de un entregado público que ha vivido un recital que empezó con acordes de blues, los de No va más allá, y concluyó 20 canciones después con los hermosos y sucios acordes de rock de, perdón por la redundancia otra vez, Alta suciedad. Y uno piensa, bendito ese 28 de septiembre de hace poco más de dos décadas, el día que el bonaerense aterrizó en Madrid para hacer carrera en España. Bienaventurado aquel día en que conoció al añorado guitarrista gourmet. Guille Martíny luego terminar convirtiéndose en un Rodríguez.

Bendito también es que 16 de abril de 1999el día que se lanzó su segundo LP en solitario después de la aventura rodriguense con los ex tequilas Ariel Rot y Julián Infante y con Germán Vilella, el aclamado honestidad brutal, un magnífico disco que al igual que Marty McFly presenta ahora en su gira Agenda 1999 como si nos hiciera viajar en el tiempo. Sí, estamos en 2024, pero Calamaro ha decidido que volvamos a los albores de la frontera entre los siglos XX y XXI, demostrando con el exquisito repertorio que el blues y el rock que interpreta con su banda son dos perfectos y maravillosos hermanos bastardos. German Wiedemer (teclados), Julián Kanevsky (guitarras), Mariano Domínguez (bajo), Andrés Litwin (batería), Brian Figueroa (guitarras)…en definitiva, gran música a la altura del apóstol de un rock inspirado en los Stones que en Córdoba rezuma honestidad brutal, rock torero.

Después de “cordobesa buenas nochesCalamaro inició su recital en la ciudad califal presentando a dos de sus músicos, dos de su “tripulación o marineros, Brian Figueroaen la guitarra y Andres Litwinon the drums”, antes de destilar blues puro los primeros toques de no va mas lejos. Se nota y se siente que a AC le gusta Córdoba, lo demostró una vez más en un Teatro de la Axerquía donde, usando la música a modo de broma, dedicó el concierto a dos ilustres cordobeses, “a Vicente amigo ya manoletícono cultural de esta ciudad”, destacó.

Él poeta calamaro tiene la buena costumbre de modificar el repertorio en vivo cada temporada y en esta ocasión ese repertorio gira en torno a un disco “con el que comenzó el duelo entre prestigio y éxito”, dijo, un disco doble que comienza con Día Mundial de la Mujerl -que en Córdoba fue el séptimo tema de su setlist- y finaliza con La parte de atrás -no realizado en Córdoba-. El setlist fue compuesto 16 canciones del LP honestidad brutaltres del LP Alta suciedad (el primero que grabó tras su paso por Los Rodríguez), dos de El salmonaquel disco quíntuple que quedó marcado y que siguió honestidad brutal y uno de bohemio.

Después no va mas lejossonaron De modo que? y eclipsado antes hizo que el respetable se pusiera de pie al cantar un verso: Cuando te conocí ya no estabas saliendo con la primera persona que te había abandonado / No vale la pena hablar de eso de aquellos años pasados ​​/ Cuando te conocí ya no estabas con aquel chico casado / Que te prometió que la dejaría y aún no se había divorciado de ella. que delicias José Tomás en Las Ventas interpretando su papel con un Mihura, Calamaro deleitó al público interpretando cuando te conocíel séptimo corte de ese álbum, honestidad brutalel cual refleja una época fructífera, dolorosa e intrincada en la vida del cantante.

Calamar, con la maestría de un artesano que conoce a la perfección los secretos de su oficio, tejió un repertorio de canciones que hablaban de amores perdidos, de noches interminables y de esa melancolía tan propia de quien ha visto pasar los años con la paciencia de quien sabe que todo, en definitiva, es un reflejo de la eternidad. Así, estaban sucediendo Una bomba, Las heridas, dia mundial de la mujer y Son las nueve en puntohasta alcanzar otro pico del setlist, Los aviones. Es tarde y es de día / Menos mal que está nublado / Todo lo que había se ha ido / Queda un cigarro mojado / Todo lo que había se ha ido
Queda un cigarro mojado / Porque quiero dormir / Y soñar con ella / Mientras afuera / Pasan los aviones / No quiero que termine / No quiero que me abandones. Simplemente brutal.

Cada canción era una historia en sí misma, una historia contada a través de acordes que resonaban en los rincones más íntimos del alma.. No tan Buenos Aires / clonazepan y circo, Todo lo que necesitas es pop, Más duele y Te amo igual, un himno a la aceptación y comprensión de las imperfecciones humanas que resonó como un mantra que purificaba los espíritus. Cómo resonaron también Me voy a dormir, Victoria y Soledad, Cuando no estés, Tuya siempre y Flaco, esa oda a la fragilidad del amor que se levantó con la fuerza de una oración, arrancando suspiros y aplausos de un público que encontró en cada palabra un eco de sus propias vivencias. Detrás de ella, una guitarra distorsionada anunciaba aquella también mítica canción. calamariense qué es Palomael último antes de los bises, que componía otros dos clásicos, crímenes perfectos y Alta suciedad antes sonó el pasodoble torero y el cantaor besó el suelo de la Axerquía después de desperdiciar su brutal honestidad en Córdoba. “Muchas gracias Córdoba… Muchos años jugando a la sombra de las mezquitas y de la leyenda de Manolete. Siempre es un privilegio recorrer Andalucía y España. De mil amores”, puso el epílogo a ese derroche de honestidad brutal.

 
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