Medellín tiene la primera escuela pública de tango del país

Medellín tiene la primera escuela pública de tango del país
Medellín tiene la primera escuela pública de tango del país

13/05/2024

Se cumplen casi 90 años de la muerte de Carlos Gardel en Medellín y todavía se venden carteles con su retrato en las paredes del centro de la ciudad. Es un mito. Si bien el tango no llegó a Medellín por él, sí quedó después de su muerte, como una herencia. Muchos están de acuerdo en eso.

Te recomendamos leer: Knife: el primer capítulo del libro de Salman Rushdie

“Ese estigma del tango se lo ganó Medellín a raíz de ese accidente (…) Recuerden que el fanatismo tiene una propensión funeraria y aquí encuentra su alimento. Si Gardel hubiera muerto de un infarto de miocardio en su cama de Abasto, Medellín no sería tanguero”, escribió Alberto Aguirre en una columna titulada Tango Agotado.

Carlos Gardel, máximo exponente del tango, murió el 24 de junio de 1935 en la capital antioqueña, cuando el avión en el que viajaba se desvió durante el despegue y chocó con otro que esperaba su turno para partir, incendiándose ambos.

Había llegado a la ciudad el 10 de junio para dos presentaciones que estaban previstas para los días 11 y 12. El propio Aguirre dice que durante su paso por la ciudad Gardel no había tenido mucho éxito. “EL COLOMBIANO trae la noticia en una breve columna en primera plana, sin foto y se limita a decir que ‘tuvo un recibimiento entusiasta’ (…) El diario no informa la primera presentación (…) pero mató a Por Diez días, nadie se acuerda del fracaso y se realiza el culto fúnebre, que llega a la eternidad”.

La muerte dio paso al mito, y éste a un amor inagotable por el tango que se traduce de distintas maneras. En Medellín existen bares de tango de larga tradición como Salón Málaga, Homero Manzi y Café Alaska, entre otros. Está la Casa Gardeliana –un museo dedicado al tango, pero sobre todo a la memoria de Gardel–, el Festival Internacional de Tango de Medellín (celebrado coincidiendo con la fecha de la muerte de Gardel), un montón de academias de baile, y como si no fuera así Basta, en abril pasado, se inauguró la primera escuela pública de tango del país.

La escuela es nueva, pero la historia es larga.

–El proceso se inició allá por 2009-2010. La idea era empezar a promover la diversidad sonora que representa Medellín, entonces se formó una orquesta en un formato de tango muy tradicional y los chicos de la red simplemente iban y ensayaban, pero sin el proceso escolar, dice Diego Zapata, director de la Música de Medellín. Red.

Las cosas se formalizaron en 2018, cuando comenzaron cursos de formación específicos de tango, que incluyen canto, piano, violín, bandoneón, guitarra y contrabajo. Se impartían sólo un día a la semana, los martes, en una de las sedes de la red, en Belén Rincón, pero no fue suficiente.

Quizás te interese: Crónica desde China: la invención tecnológica de la paranoia

–Nos dimos cuenta de que era muy limitado, la gente quería más días y espacios donde pudiéramos estar todos, entonces el año pasado empezamos a conversar, a mirar posibilidades, y empezamos a proponer una alianza público-privada y a tocar puertas y Encontramos Bellas Artes, que tenía todo el trazado del mundo y un lugar icónico en el centro de la ciudad.dice Zapata.

Allí se estableció la sede oficial de la escuela de tango. La inauguración se realizó el 18 de abril. No ha pasado ni un mes y el número de alumnos se ha multiplicado.

–Antes teníamos un promedio de 40 alumnos por año, hoy somos casi 140, dice Sandra Arboleda, directora del colegio.

–Hay mucha gente en muy poco tiempo…

–Sí, porque también la gente realmente se enteró que estábamos aquí el 18 de abril, que fue la inauguración, antes todo fue como el boca a boca, pero Ya estamos abrumados porque tuvimos una tremenda acogida..

La escuela de tango forma parte de la Red Musical de Medellín, pero a diferencia de las otras escuelas, que tienen un límite de 23 años para los estudiantes, La escuela de tango recibe estudiantes de 3 a 80 años..

***

Jaime de Jesús Moreno es uno de los alumnos más veteranos del colegio. Dice que es mayor que una cara, pero en realidad tiene 78 años. Escucha tango desde los 5 años, y desde entonces, dice, lo apodaron ‘el viejo’, porque era muy inteligente.

–¿Por qué empezaste a escuchar tango tan joven?

–Porque yo vivía en el Barrio Triste, en el segundo piso, y abajo estaba el bar de Don Moisés, entonces escuchaba y a veces bajaba y me ponía a cantar y a bailar para que me dieran dinero, y así empezó el tango. entra en mí. la cabeza y en el corazón, dice Jaime.

–¿Y por qué cree que le gustaba tanto el tango?

–Porque el tango es triste, pero trae mensajes muy bonitos, sobre todo el tango que está dedicado a la mujer, al amor. Me aficioné tanto que escucho un disco y ahí mismo sé qué orquesta es, qué cantante es, todo eso, señala.

Jaime trabaja desde pequeño. Empezó vendiendo periódicos y acabó tocando el trombón en una orquesta de música de fiesta que montó su hermano. Aprendió a tocar como pudo, practicando, estudió música durante un año en la Universidad de Antioquia y allí se familiarizó con las partituras. No le gustaba mucho el trombón, y cuando pudo se consiguió un violín y tomó clases en otra escuela, pero dice que la maestra no le hacía caso porque estaba viejo, y lo que realmente quería era aprender a tocar el bandoneón.

–¿Cómo llegaste a la escuela de tango?

–Por un bandoneonista que toca en la tanguería El Poblado. Me dijo que me iba a ayudar a entrar y así lo hizo.

Lleva más de un año tomando clases de bandoneón y está feliz. Tiene un par de canciones por componer y cada vez está más cerca la posibilidad de tocar en una orquesta de cinco bandoneones, que es su sueño. Por eso practica tanto. Además de las clases, toca en su casa entre 6 y 7 horas diarias, como un músico profesional.

***

Juan Camilo Zapata, Valeria Nieto y Valeria Díaz no vinieron a la escuela precisamente por el tango, como Jaime. Quisieron ingresar a la escuela de instrumentos de viento, motivados por amigos del colegio que ya formaban parte de la red, pero no pudieron por su edad, porque ya eran demasiado mayores para ese proceso de formación. Entonces fueron a la escuela de tango.

Ninguno de ellos escuchó esa música antes de entrar a la escuela, pero dicen estar felices. Incluso intentan llegar antes de clases para practicar.

–El tango ha sido una experiencia maravillosa. Es súper increíble por tanta variedad que tiene la música, dice Juan Camilo.

Entró en contrabajo, con Valeria Nieto, y Valeria Díaz en violín, que era lo que siempre había querido.

A diferencia de Jaime, ellos no ansiaban bailar el tango, sino aprender a tocarlo y la escuela se lo ha permitido. El tango era lo de menos, pero ahora lo es todo, como le pasó a David Mira, el profesor de guitarra.

–Mi vida gira en torno al tango. Me levanto y toco tangos, preparo las clases escuchando los tangos que les voy a enseñar a los alumnos, termino las clases y ensayo con mi grupo de tango (F31) y los fines de semana toco tango, dice Mira.

David se formó en música clásica en la Universidad de Antioquia, pero quiso hacer tango después de ver tocar a Juanjo Domínguez.

–Creo que la gente mayor lo hace por tradición, pero creo que a los jóvenes lo que les llama la atención es el nivel de complejidad. El tango los desafía. Es una música popular muy rica, pero técnicamente muy compleja.

Sandra, la directora de la escuela, está de acuerdo con eso. Es pianista y compositora. Al igual que David, se formó en música clásica, pero acabó haciendo tango y fundó su propio cuarteto, La Bailonga.

–El tango me pareció una música tan completa que vi ahí la oportunidad de seguir creciendo como músico. El tango es una música muy hermosa, Es un género súper integral, pero, sobre todo, veo en el tango grandes pilares del arte.dice.

***

Otro motivo que ha servido para explicar el arraigo del tango en Medellín, además de la muerte de Gardel, es precisamente lo que dijo Jaime, tristeza.

El tango comenzó a llegar a Medellín en las primeras décadas del siglo pasado, una época de migración y desplazamiento del campo a la ciudad, auspiciada por la industrialización.

“Esos hombres que migran en masa y que llegan con una esperanza que luego les llevará a un gran fracaso, a una gran frustración; una vez más, el mito de la ciudad se les revela como un desastre, porque allí la vida es miserable (…) Entonces, descubren que el tango canta todo eso: el fenómeno migratorio, las esperanzas y los fracasos. Porque El tango es un canto al fracaso encarnado en la música: la melancolía, la evocación de un pasado y el abandono, la mujer como centro de todas las ilusiones del hombre pero –más específicamente– de su fracaso.”, escribió también Alberto Aguirre en Cuadros.

 
For Latest Updates Follow us on Google News
 

PREV Éxito en el Congreso Centauro de Medicina Felina en Málaga – .
NEXT El triste final de una leona muestra el drama de los zoológicos abandonados en el país