“Es necesario poner en agenda la contaminación del arroyo Langueyú” – .

“Es necesario poner en agenda la contaminación del arroyo Langueyú” – .
“Es necesario poner en agenda la contaminación del arroyo Langueyú” – .

Él arroyo langueyú recorrer la ciudad de Tandilen el centro de la Provincia de Buenos Aires. Según desde qué lugar de la ciudad lo observemos, tiene un tratamiento particular: si hablamos de paseos turísticos como “el Parque del Origen”, donde cada semana cientos de turistas disfrutan del paisaje, el arroyo tiene un tratamiento relativamente adecuado. Pero si pensamos en el barrio de “Villa Aguirre”, donde viven familias trabajadoras todo el año, el destino es otro. La contaminación, el olor a podrido, los roedores y los desechos industriales son el paisaje cotidiano que se suma a la Falta de políticas públicas del Municipio para cualquier cosa que no sea un viaje turístico, especialmente si involucra barrios de clase trabajadora y salud pública.

La Mesa de Trabajo Vecinal de Villa Aguirre y San Cayetano, conformada en 2007, construye una mirada colectiva sobre las problemáticas del territorio. Desde La Izquierda Diario conversamos con Agustina Cortelezzi, investigadora del Conicet y con Gisela Catalano y María Paz Rey, trabajadoras sociales que participan de la mesa de trabajo vecinal del barrio Villa Aguirre y San Cayetano, en el marco de un conversatorio organizado por investigadores de la UNICEN, la mesa de trabajo vecinal y la cooperativa “El Laurel” y alumnos de la escuela “El Molino” y “Mariano Alduncin”.

Comentaron la situación del arroyo Langueyú, lo que ven los vecinos del barrio, la contaminación de las empresas cercanas y la falta de respuesta del gobierno municipal o provincial ante esta problemática.

¿Cómo te pareció el día que organizaste en la escuela?

Agustina Cortelezzi:Soy investigadora del Conicet y trabajo en la sede universitaria de Unicen. Junto a la Mesa Barrial organizamos una jornada en la Escuela Nº 4 para concientizar sobre la problemática del arroyo Langueyú, con el que venimos trabajando hace muchos años. Convocamos a distintas instituciones que trabajan en el arroyo, como la Cooperativa El Laurel, a nosotros mismos como investigadores y docentes de la Universidad, y a toda la gente interesada, además, obviamente, a los vecinos del barrio y a la escuela, que también se ocupa de problemas ambientales y estaba interesada en tratar precisamente este tema.

¿Cómo se desarrolló la actividad?

C.A.:Presentamos un cortometraje que se puede ver en YouTube y trata principalmente el tema de la contaminación del Arroyo y el trabajo de la cooperativa tratando de paliar esta situación que viene ocurriendo desde hace muchos años y que de alguna manera fue favorecida por el trabajo de la cooperativa.

Hablaste de Mesa Barrial, ¿nos puedes contar cómo surgió ese espacio?

Gisela Catalano:La Mesa Vecinal surge alrededor del año 2007 como una necesidad de que todas las instituciones empezasen a tener una mirada más colectiva de lo que ocurría en el territorio. En su momento se llamó “Mesa Interinstitucional”, pero después se definió como mesa barrial. Esta mesa es la que a partir del año 2008 y con el tiempo abordó temas que eran transversales a todo el territorio y en la que participaban de alguna manera los efectores de políticas públicas. Parte de esta mesa también eran los vecinos que ocasionalmente, o por problemáticas puntuales, acudían a ella. Todas las instituciones vinculadas a la educación, salud, desarrollo social, temas vinculados a la cultura, niñez y adolescencia, todo lo que abarcaba el territorio de Villa Aguirre y San Cayetano.

La Mesa generó un debate horizontal y transversal sobre las problemáticas del barrio que no tenían respuestas.

GC:Por supuesto, dentro de esa transversalidad se abordaron distintas problemáticas vinculadas a la niñez y adolescencia, en ocasiones vinculadas a temas de infraestructura y vivienda, pues luego se continuó trabajando en el tema del edificio Tarraubella, que está en proceso y hubo un cierre de la primera etapa.

El barrio Tarraubella es un proyecto muy importante que hubiera sido imposible sin las demandas de la Mesa Vecinal, que visibilizó las complejas situaciones que padecían las familias por la precariedad habitacional. Un paso fundamental fue lograr que el barrio fuera incluido en el Registro Provincial de villas y asentamientos precarios de la Provincia de Buenos Aires, enmarcado en la ley 14.449 de acceso equitativo a la vivienda. Con este registro se podrá gestionar el presupuesto necesario para la mejora de la infraestructura. Acaba de finalizar la primera etapa de la obra, que incluye reparación de la cubierta, acceso y conexión segura a los servicios de agua, cloacas y electricidad, reparación de núcleos húmedos, carpintería de zonas exteriores y cielorrasos.

¿Cómo surgió la necesidad de discutir la situación del arroyo Langueyú?

GC:Esto fue algo que se abordó a partir de comentarios de los vecinos que viven detrás del arroyo. Nosotros siempre señalamos que Villa Aguirre está enmarcada por dos accidentes geográficos que la “excluyen” de alguna manera del resto de la mancha urbana: la ruta 226 y el arroyo. Este arroyo marca una distancia. Los vecinos venían de distintos lugares a tirar basura; todas las empresas de la zona como Cagnoli, Mastellone, en ese momento había una empresa de cueros, los afluentes de Obras Sanitarias… todos iban al arroyo. Empezamos con reclamos y trabajo con los vecinos para que el arroyo fuera un lugar por donde circule el agua, un lugar habitable y siempre ponemos como ejemplo los arroyos de la ciudad de Olavarría: el arroyo atraviesa la ciudad y hay una especie de parque, plazas, hay bancos, entonces a eso apunta el arroyo.

¿Qué piensan los vecinos cuando hablamos del arroyo?

Maria Paz Rey:En 2021 hicimos un mapeo de los problemas y nuevamente el tema del arroyo surgió como un tema relevante a considerar. Los vecinos del barrio son conscientes de que el agua está contaminada, pero también la huelen, ven a los roedores y quienes viven cerca ven a las empresas al lado del arroyo arrojando desechos. Se sabe que en ocasiones se abren las compuertas de Obras Sanitarias y se vierten los desechos al arroyo sin tratamiento.

El apoyo de los investigadores y profesores de la Unicen fue importante en esta perspectiva colectiva.

Parlamento Parlamentario:Cuando todo esto empezó a surgir y a tomar relevancia, como comité de barrio no podíamos mirar para otro lado, entonces empezamos a pensar, a asesorarnos y a contactarnos con distintas instituciones o espacios que venían trabajando en esto: uno es el grupo de investigación de la Facultad de Ciencias Exactas y de la Facultad de Humanidades (Unicen), que siempre han apoyado esto. Ellos vienen produciendo conocimiento en relación a lo que pasa en la quebrada y eso también nos da muchas herramientas para sustentar lo que estamos diciendo. Ahora nos preguntamos, como comité, ¿qué tenemos que hacer? Y creemos que es importante poner nuevamente el tema de la quebrada sobre la mesa, en la agenda pública, para poder pensar alternativas; exigiendo y exigiendo soluciones a quienes tienen alguna responsabilidad.

Destacan también la labor de la Cooperativa “El Laurel”

Parlamento Parlamentario:Nos parece importante también seguir visibilizando el trabajo que viene haciendo la cooperativa, ya que todos los vecinos señalan que el arroyo ya hace tiempo que está mejor, pero no siempre se sabe quién está trabajando por esa mejora y bueno es la cooperativa; que trabaja todos los días en silencio para que el agua corra, para que no se estanque, para que no se inunde y nos pareció importante que eso también se pudiera visibilizar.

En el documental producido por el Área de Ambiente y Desarrollo Sostenible de UNICEN, mencionan varias de las presentaciones que realizaron ante autoridades locales pero que no fueron presentadas en la conferencia…

GC:Sabemos que son de la provincia, pero obviamente siempre hay injerencia municipal. Hoy tuvimos la presencia de Susana Laborde, de la Dirección de Hidráulica, quien de hecho planteó el tema de hacer un reclamo formal en relación a todas las anotaciones que hicimos, fundamentalmente en la provincia. En relación a lo que señaló Susana, siempre hubo un tema de incompatibilidad de ¿quién era el dueño del tema del arroyo entre el municipio y la provincia? La realidad es que nadie dio respuestas. A lo largo del tiempo hubo reclamos puntuales, anotaciones, de hecho hemos tenido reuniones en el Municipio en respuesta a reclamos puntuales, ante la Secretaría de Medio Ambiente… no ha habido una respuesta del estado, por eso hoy también se pidió la presencia del estado.
Ojo, ¿quién es la cooperativa? Es una organización social, la cooperativa El Laurel, pero se necesita la presencia del Estado si queremos lograr esto, convertirlo en un lugar agradable y turístico.

Hoy mencionaron que son muy necesarias las obras, el control de las empresas y pensar profundamente en el problema de la contaminación del agua.

GC:Los arroyos son un atractivo turístico, pero nunca se pensó así en Tandil; y un espacio de recreación para los vecinos también. Una cosa que cierra con esto que enfatizó Agustina Cortelezzi: los arroyos tienen que ser visibles, no se pueden entubar. En Tandil hay una parte del arroyo, todo lo que ya dije está entubado y la peor parte está llena de residuos, todo lo que vimos de lo que se estaba sacando es lo que está visible. Otra cosa que venimos aprendiendo en todo este tiempo es que el Arroyo Langueyú nace acá en Villa Aguirre, tiene su parte más visible. Pero recoge todos los desencuentros que pasan en toda la ciudad porque lo que llega acá es todo lo que vienen recogiendo los arroyos que atraviesan la ciudad: Que el arroyo esté en mejores condiciones también depende de que haya conciencia y buen trato por parte de toda la sociedad; No se trata solamente de “yo evito tirar un papelito”, tiene que ver con las conexiones a los drenajes, las conexiones pluviales, y la conciencia es también exigirle a los responsables que hagan el trabajo. Me parece que hay una responsabilidad que tenemos que asumir como sociedad también, exigirle a los responsables que hagan el trabajo que corresponde, que las empresas hagan lo que tienen que hacer (que es no contaminar) y además el arroyo tiene una conexión con el agua que bebemos. Me parece que es importante que tomemos en cuenta eso.

Queremos destacar el rol de la Mesa Barrial, de los trabajadores sociales, de los vecinos del barrio que pusieron sobre la mesa, una vez más, las necesidades reales de las familias trabajadoras de Tandil. En este caso, el cuidado de un bien común, como es el arroyo de la ciudad, y el derecho a vivir en un lugar saludable.

En el mismo sentido, también resaltamos la importancia de poner la ciencia al servicio de las necesidades sociales. Son los investigadores quienes desarrollan estudios que muestran los peligros de la contaminación y las obras necesarias para atajar esta problemática. En un marco donde el Gobierno Nacional recorta, precariza a los investigadores y docentes, y a la educación pública en general.

Por otro lado, la Municipalidad sigue preocupada por el envoltorio en el que vende los paseos de Tandil y el dinero que puede obtener de un recorrido donde los arroyos y nuestras montañas no son más que “recursos” con un número, mientras los vecinos viven entre ratas. Urge un plan de obras públicas para terminar con la contaminación del Langueyú como reclama la Mesa Vecinal, y la creación de puestos de trabajo genuinos, lejos de la precarización laboral, para sacarlos adelante.

Nuestras vidas valen más que sus ganancias.

 
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