El caso de la Biblioteca La Marichuela en Usme – .

El caso de la Biblioteca La Marichuela en Usme – .
El caso de la Biblioteca La Marichuela en Usme – .

Jornadas de alfabetización en temas de justicia para la población de Usme.

Foto: biblored

En Colombia la alfabetización continúa generando brechas. Según Sebastián Saldarriaga, líder de la Escuela de Lectores de la Red Distrital de Bibliotecas Públicas de Bogotá (Biblored), estos son más agudos en contextos rurales y étnicos, donde los niveles de analfabetismo pueden llegar a dos cifras frente al 2% de una ciudad como Bogotá.

“Las cifras del Ministerio de Educación muestran que la tasa de analfabetismo a nivel nacional es de 5,2%, si vemos el contraste con municipios incluidos en los Programas de Desarrollo Territorial (PDET), donde la cifra ronda el 14%. Además, entre los cinco departamentos que tienen dos dígitos están La Guajira y El Chocó, por lo que uno se da cuenta de que son departamentos con un componente étnico importante”, afirma Saldarriaga.

Y si bien esta desigualdad aún tiene varios problemas por abordar, como el abandono del Estado y de las instituciones, esta no se reduce sólo a saber leer o escribir, porque el líder de la Escuela de Lectores dice, “cada vez más personas pueden hacerlo”, sino aprender otros idiomas y formas de acceder a información importante para, por ejemplo, proteger los derechos humanos. Hablamos de casos como el analfabetismo digital o el analfabetismo en materia jurídica. La Biblioteca Pública La Marichuela se centra en este último.

Ubicada en la localidad de Usme, en Bogotá, esta biblioteca adelanta procesos de alfabetización jurídica, lo que se traduce en Enseñar a la comunidad nociones básicas sobre este tema como las rutas de atención disponibles para la protección de sus derechos.que aprendan cómo presentar una petición o redactar una orden de protección.

Para Cardona, estas herramientas son muy importantes para la comunidad, tomando en cuenta que esta zona cuenta con siete UPZ (Unidades de Planeamiento Zonal) que se dividen en 120 barrios y 17 veredas. Para hacer los cálculos, Del total de suelo del municipio, el 86% corresponde a suelo rural, el 10% a suelo urbano y el 4% a suelo de expansión urbana.

No era raro que los habitantes del pueblo acudieran a la biblioteca a buscar respuestas a sus preguntas legales en lugar de leer, como “cómo presentar una demanda contra la EPS”, “cuándo se puede conceder una petición” o “cómo hacer un contrato”.

“La alfabetización jurídica surge de las necesidades de los habitantes locales tan alejados de las oficinas jurídicas de las universidades y de un compromiso de responsabilidad social de la Universidad Católica de Colombia. Se hizo un arreglo para que los estudiantes pudieran hacer sus prácticas en la biblioteca y realizar estas sesiones de apoyo legal.“, afirma Diana Cardona, coordinadora de la Biblioteca.

La presencia de estos estudiantes comenzó a permitir que las personas –jóvenes, niños y adultos mayores– no sólo resolvieran sus diversas dudas, sino también comenzaran a aprender sobre los derechos humanos. Uno de los temas abordados es la ley de niñez y adolescencia para que los jóvenes sean conscientes de que pueden infringir la ley. y por lo tanto tendrán que afrontar consecuencias legales.

“Hemos trabajado muy duro para decirles que el ciberbullying, el bullying y las peleas eran delitos que aplicaban desde los 14 años; para los adultos mayores las preguntas más frecuentes son la herencia, el derecho de petición y la tutela de la EPS; y a los niños les explicamos cuáles son sus derechos; ellos no están conscientes de que tienen derecho al juego, a la educación, a la salud; todos esos temas se han abordado ahí”, comenta Cadona.

Para el coordinador, las bibliotecas públicas no pueden limitarse a la misión de garantizar el acceso al conocimiento, la cultura y la información, pero también ubicarse en el territorio para crear vínculos con las comunidades y ayudarles con las desigualdades que les afectan, por ejemplo, en el acceso a la justicia.

Los desafíos del analfabetismo

En concreto, Saldarriaga señala que otra dificultad que ha surgido a la hora de intentar reducir el analfabetismo es que las instituciones públicas “están más situadas”, es decir, no aplican la misma enseñanza a todas las personas, entendiendo que cada comunidad (o individuo) tiene realidades y necesidades diferentes. “Vemos casos en los que hay diferencias en las expresiones y en la comunicación en general en comunidades como las migrantes, las personas trans o incluso las trabajadoras informales”.

Lo deseable sería poner en común el conocimiento y el pensamiento con las comunidades, a partir del conocimiento, de las particularidades humanas.“La diversidad cultural, las condiciones naturales de cada territorio. Por ejemplo, el español es importante, sin duda, pero también es importante el fortalecimiento de las lenguas originarias, entonces se trata de ver eso”, dice Saldarriaga.

Para el líder, comprender que existen diferentes formas de abordar y comprender los textos, tanto en el contexto legal como en el tradicional.Es clave que las distintas instituciones y actores lleguen a aquellas poblaciones que históricamente han estado marginadas o con poco acceso a la educación. “Yo destacaría y enfatizaría la importancia histórica de los procesos de educación popular y de las iniciativas que han surgido desde la propia sociedad civil para desarrollar procesos comunitarios en torno a la alfabetización y por supuesto, no se puede negar que es un tema muy instalado en las iniciativas públicas a niveles territoriales. Es un tema que es y debe seguir siendo relevante”, agrega.

Los próximos pasos, dicen los expertos, deben estar encaminados a reconocer que no sólo debemos buscar la alfabetización tradicional (entendida como saber leer y escribir) sino También explorar y fortalecer otras alfabetizaciones que enriquezcan a las comunidades y, por ejemplo, en el caso de La Marichuela, les ayuden a fomentar una sociedad más justa.

“La relación entre analfabetismo y justicia es muy importante y, además, muy profunda. Si sé leer o escribir, quizá pueda comprender mejor las normas legales.“Tengo que saber las leyes que me protegen y saber cómo exigir mis derechos, mientras que si no lo hago, me va a ser más difícil ejercer mis derechos, reclamar. El sistema judicial tiene sus propios códigos y la gente tiene que conocerlos”, añade Saldarriaga.

¿Sabes qué es la justicia centrada en las personas? Visita Justicia Inclusiva de El espectador

 
For Latest Updates Follow us on Google News
 

PREV ¡El Sol iluminará SLP! Luis Miguel es el artista sorpresa de Fenapo 2024 – .
NEXT La alarma que se escuchó en Colombia antes de enfrentar a Uruguay – .