Los incidentes que motivaron la investigación contra el clan Tripi – .

Los incidentes que motivaron la investigación contra el clan Tripi – .
Los incidentes que motivaron la investigación contra el clan Tripi – .

Un crimen, tiroteos y armas plantadas: los hechos que motivaron la investigación contra el clan Tripi

Una serie de tiroteos en una escuela, comisarías y ataques con intercambio de carteles entre bandas dieron lugar a la investigación contra el clan Tripi, una organización familiar de narcotráfico con sede en Fonavi Parque Oeste. Cinco personas detenidas como integrantes del grupo fueron imputadas este viernes por los delitos de tenencia y tráfico de estupefacientes y armas en una extensa medida judicial que cobró notoriedad cuando uno de los detenidos se fugó en medio de las diligencias en la comisaría 5ª, donde se seguía el juicio vía videoconferencia.

La rivalidad con la organización de Mauricio Ayala, otro líder del negocio en la región occidente, está en el centro de una disputa territorial que se ha expresado en diversos ataques con armas desde los primeros días del año, algunos de ellos con amenazas al gobernador Maximiliano Pullaro.

En la audiencia judicial, el fiscal Franco Carbone informó cómo Esta sucesión de acontecimientos constituyó la columna vertebral de la investigación. lo que derivó en la imputación de cargos a Matías Tripi, Jonatan Barreto, Alejandro Salto, Ariel Ozan, Wanda Madera y Emanuel Suárez. El juez Gonzalo Fernández Bussy también autorizó la demolición de los inmuebles ubicados en Pedro Lino Funes 2400, Riobamba 5700 y pasaje Ancuña 5700, ubicados en el epicentro de la zona donde operaba el grupo y que según la Fiscalía eran utilizados como base para el almacenamiento, fraccionamiento y venta de droga.

Los cinco hermanos del clan Tripi

Desde hace al menos una década, la familia Tripi aparece en los reportes policiales. Primero como parte de la banda de narcotraficantes del encarcelado Walter “Dulce” Abregú, de quien el grupo se separó con el paso de los años. De los cinco hermanos Tripi, uno de ellos fue asesinado en febrero pasado.La tarde del martes 27, Leonel Ariel Tripi, de 27 años de edad, se encontraba peleando con otro contrincante cuando otra persona se le acercó y le disparó varias veces en el abdomen y la pierna, causándole una hemorragia fatal.

>>Leer más: Otro golpe al clan Tripi: cinco miembros fueron acusados ​​de posesión de armas y actividades de tráfico de drogas

Él era el hermano de Iván y Hernán, dos condenados por narcotráficoEl primero fue condenado el año pasado a siete años de prisión en tribunales federales junto con siete cómplices. El segundo recibió tres años de prisión condicional en el mismo juicio.

A ellos se unen Ariel, detenido en marzo de este año junto a su pareja por agentes de la Policía Federal y considerado una voz de mando en la estructura Ahora los juzgados provinciales avanzaron. El último en caer fue Matías Tripi, detenido hace dos semanas, que fue puesto en prisión preventiva acusado de tráfico de drogas.

Según explicó el fiscal en la audiencia, la investigación que puso en el punto de mira a este grupo se remonta a un hecho ocurrido el pasado 11 de enero, cuando derribaron el primer kiosco de droga previsto en la ley sobre narcomenudeo. En ese momento, un conocido búnker de Riobamba 5000, frente a las vías, cayó bajo la excavadora. El puesto, al parecer, pertenecía a Mauricio “Mauri” Ayala, señalado de ser otro narcotraficante de la zona suroeste, habría perdido 200 kilos de droga durante ese operativo.

Siete días después, una llamada al 911 alertó que había estupefacientes escondidos entre sacos de arena y piedras en una obra de construcción de vías férreas en La Paz y Gutenberg. Los agentes de policía que acudieron al lugar encontraron tres chalecos antibalas, 85 bolsas de nailon con una sustancia similar a la cocaína y ocho bolsas negras con marihuana. Este procedimiento fue el preludio del ataque armado que, dos días después, tendría como objetivo el cuartel general de la Tropa de Operaciones Especiales.

Desde un vehículo que sería un Surán color gris, a las 00:55 horas del 20 de enero dispararon contra el inmueble de Rouillón 1968. En el lugar se recuperaron ocho casquillos calibre 9 milímetros y una nota con esta inscripción: “Deja de molestar al Tripi”.

Invitación a la guerra

Una nueva referencia al clan Fonavi Parque Oeste se registró unos días después. Alrededor del mediodía del 1 de febrero. Atacaron con al menos tres tiros calibre .40 un jardín infantil en Monte Flores 7400En esta oportunidad, el cartel estaba dirigido específicamente a los presos del penal de Piñero: “Matía del 7 y Mauri del 7, dejen de quemar Los Tripi y vamos a la guerra”.

Los mensajes continuaron al día siguiente. A las 7:27 am del 2 de febrero, se produjo un ataque armado contra la escuela primaria Jesús Obrero 1229 y la secundaria Espíritu Santo, en Pasco 7200. Se realizaron tres disparos contra la puerta, acompañados de una nota: “Matía del 7 y Ayala del 7, dejen de molestar a Puyaro y al TOE” (sic).

Con estos incidentes, según explicó el fiscal Carbone en la audiencia, quedó finalmente al descubierto la disputa territorial entre el clan. Tripi y Mauricio Ayala. Los primeros están radicados en la zona de Rouillón y el pasaje Ancuña, frente a las canchas de fútbol del Parque Oeste. El segundo, con dominio a pocas cuadras, en Riobamba y Felipe Moré.

>>Leer más: Allanamientos en Parque Oeste en busca del líder de una banda rival del clan Tripi

La lucha por los ingresos de la droga en ese barrio quedó expuesta una vez más en marzo, cuando Tres policías fueron acusados ​​de encubrir una millonaria suma a Ayala, rival de Los Tripi. El fiscal Carbone los acusó de haber introducido tres pistolas en un procedimiento ilegal para desviar la investigación hacia el Tripi y los acusan de tiroteos contra el gobierno provincial.

Las armas, una pistola 9 milímetros, una pistola calibre .40 y una pistola calibre .380, fueron “sembradas” a Alexis CM, chofer del asesinado Leo Tripi, quien fue detenido el 31 de enero por policías del Comando Radioeléctrico. Las armas habían sido utilizadas entre el 12 de diciembre y el 20 de enero en cinco tiroteos donde se dejaron mensajes escritos y amenazas al gobernador. Maximiliano Pullaro, incluido el registrado contra el TOE.

La maniobra fue descubierta y con ella la intención de la policía de incriminar a los Tripis para favorecer a Ayala. El nombre de este joven de 28 años, poco conocido hasta entonces, quedó expuesto como vendedor ambulante del barrio y encargado del búnker de Riobamba y de la vía que fue demolida en enero. Se sospechaba que había ordenado atentados entre diciembre y enero, y fue detenido, pero nunca localizado.

De esta cadena de incidentes, dijo Carbone, El TOE recibió intervención para “profundizar las medidas en el territorio y conocer los movimientos de la pandilla” de Los Tripi, identificando domicilios y las personas que aportan recursos materiales” al grupo. Según la acusación, los vecinos mencionaron a Matías Ezequiel, de 33 años, como “el mayor de los hermanos y el encargado de los negocios”.

Los reclutados como vendedores, según la investigación, ““Generalmente son personas que sufren adicciones, han cumplido condena, tienen negocios o están sin hogar”.Se obtuvieron detalles sobre el movimiento de paquetes y dinero y los nombres de colaboradores que “están armados todo el día”.

“En el barrio se venden gallos desde hace unos diez años. Antes era Dulce Abregú, luego la Tripi la destronó Es un lugar accesible porque es todo pavimento y es fácil comprar enseguida y marcharse. La gente entra y sale todo el tiempo.“, dijo un testigo cuya identidad fue reservada, quien alertó sobre “un edificio que utilizan para tirar cosas, descargarlas y almacenarlas”.

“Hoy el que manda en el barrio es Matías, es el único que queda. Porque los demás son menores, Iván está preso y a Leo lo mataron. “Todas las decisiones respecto a la venta, dónde conseguirlo, cómo conseguirlo, los puntos de venta, los pibes que venden para ellos, todo lo maneja Matías”, dijo otro testigo citado por el fiscal.

“Vienen de todas partes. Se vende cocaína y es pasta base o algo así, que es de peor calidad. “Como hay calles pavimentadas, iluminadas, es fácil entrar y salir por la 27 o por Pellegrini, siempre ha habido mucha gente haciendo compras en el barrio. Vienen del centro y de todas partes”, dijo otro testigo.

Sobre esa base, explicó el fiscal, se produjeron los allanamientos del 28 y 29 de junio, que resultaron en la incautación de cocaína fraccionada a Jonatan Barreto -el preso que logró fugarse de la comisaría 5ª, recapturado una hora después- y en el allanamiento a la casa de Ariel Ozan. Ambos fueron puestos a prisión preventiva por dos años, al igual que Matías Tripi, acusado de velar por el resguardo de la droga y supervisar su venta.

 
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