La prodigiosa ciudad ibero-romana de Córdoba consagrada al universo de los muertos y de la curación.

La prodigiosa ciudad ibero-romana de Córdoba consagrada al universo de los muertos y de la curación.
La prodigiosa ciudad ibero-romana de Córdoba consagrada al universo de los muertos y de la curación.

La colonia romana Ituci Virtus Iuliao quizás, el municipio de Bora Cerealis, se asienta en una de las cotas más altas de la campiña oriental cordobesa, entre los municipios de Baena y Castro del Río, bajo la verticalidad de la torre del homenaje del castillo de Castro el Viejo. Se extiende sobre 10 hectáreas y media y alcanzó su época dorada hacia los siglos I y II d.C. C. Deslumbra al visitante con la solemnidad del forola grandeza de la puerta oriental del oppidum y la adecuada conservación-restauración de las estructuras de los edificios. Existen evidencias culturales de ocupación humana desde finales del Neolítico (3500 a.C.) hasta los albores de la Edad Moderna (siglo XVI).

Él Parque Arqueológico de Torreparedones Está envuelto en un halo misterioso que hipnotiza y lo hace único. Las ceremonias de curación taumatúrgicas, la veneración a Dea Salis, el simbolismo mágico del rayo de luz deslizándose sobre Dea Caeslestis-Juno Lucina y sobre el betil estiliforme del santuario sur, y el terrorífico silencio de la necrópolis oriental son algunos de los atractivos que define mejor este sitio. Así lo afirma el director de las excavaciones y arqueólogo del ayuntamiento de Baena, José Antonio Morena Lópezlo que explica que las monumentales tumbas hipogeas de la época altoimperial (siglos I-II d.C.) fueron excavadas en 2011 durante la construcción del centro de visitantes.

Muchas son de planta rectangular y exhiben lóculos o hornacinas, algunas adinteladas y otras doveladas. De pequeñas dimensiones, aparecen empotradas en las paredes para albergar las urnas cinerarias con los restos cremados, en piedra o cerámica. Otros proceden de enterramientos de época tardorromana (siglos III y IV d.C.), donde se han encontrado dos individuos adultos en decúbito supino, una mujer enterrada en una tumba sencilla, envuelta en un sudario con una moneda del emperador Claudio I en la boca y un hombre cuyo ajuar funerario consistía en una vasija y una lámpara.

El foro romano de Ituci Virtus Iulia visto desde el aire.

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Fuera del foro se muestra el mercado público o macellum. “Es un edificio independiente gestionado por magistrados del senado local”, explica Morena López. Estaba destinado a la venta de pan, pescado, verduras, frutas y carne de vacuno, con una superficie de 380 metros cuadrados. Comenzó a crecer en la primera mitad del siglo I d.C. hasta finales de la antigüedad. De planta central en torno a un patio pavimentado con losas y un porche, cuenta con una decena de comercios o tabernas. Desde el siglo III d.C. C. fue perdiendo progresivamente su funcionalidad comercial hasta ser utilizado como corral de animales y, definitivamente, como cementerio.

Muy cerca de este bullicioso distrito comercial, un la única casa romana llamada Casa del Panadero. Con atrio tetrástilo, conserva restos del impluvio pero no de la cisterna. Dispone de un espacio extraordinario: 700 metros cuadrados distribuidos en triclinio, cubículo, tablinum, mandíbulas, etc. El pavimento está formado por losas irregulares de piedra caliza. Lo más destacado de esta construcción es su fabuloso horno para hacer pan que probablemente abastecía a todo el distrito.

El mercado público romano.

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El magnífico público del foro.

La colosal Plaza del Foro ocupa el centro monumental de la ciudad. A su alrededor se organizan grandes edificios públicos como el templo, la basílica civil, una capilla de culto, la curia y dos pórticos situados al norte y al sur. En opinión de Morena López, fue construido en tiempos de Agosto y fue reformado bajo el gobierno de Tiberio, cuando se pavimentó con enormes losas de caliza micrítica, transportadas desde las canteras cercanas a Córdoba.

Vista del foro desde el pórtico norte. Basílica a la izquierda.

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Dispone de un canalón perimetral que evacuaba la lluvia hacia el lado sur. A través de una gran tubería de plomo, que aún se conserva original, se almacenaba el agua en un aljibe. Esta importante rehabilitación fue financiada por el duumviro (alcalde), pontífice y sacerdote del divino Augusto, Marco Junio ​​Marceloquien tenía grabado su nombre en la hilera central de losas de la plaza con literas áureas.

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Como advierte Morena López, las últimas iniciales DSP referirse a la expresión de tu dinero, es decir, con tu dinero. El pórtico norte estuvo decorado con estatuaria de la dinastía Julio-Claudia, recuperándose 7 esculturas y fragmentos de otrasde tamaño superior al natural y esculpidos en mármol: Octavio o Tiberio, Livia y Domiciano o Marco Ulpio Trajano, entre otros.

La curia o sede del senado municipal se ubica en el ángulo noroeste del foro y su cuidado y restauración son admirables. “Era el lugar de reunión de los decuriones donde debatían temas de interés público”, en palabras de Morena López. Conservar las bases y el impluvio pavimentado con opus signino. Los investigadores han identificado el archivo o tabulario donde guardaban la documentación sobre las resoluciones de las asambleas y aerario en el que estaba protegida la caja fuerte o arcada ferrata con los flujos de la ciudad (dinero público).

Vestigios de la curia.

Helena Vegazo Hurtado

Al fondo, tras atravesar una puerta de doble hoja, se abre la sala de reuniones de los decuriones. El umbral de mármol mantiene los anclajes y bisagras de las hojas que se abrían al interior. Morena López comenta que al norte ha aparecido un corredor, con acceso desde el atrio, “pero cerrado posteriormente, que daba a una pequeña sala trapezoidal que debió servir como primera aerario y que fue castigado por problemas estructurales”, señala. En cualquier caso, han descubierto, por casualidad, varios cristales de ventana, parte del casco de un gladiador y duponds del emperador Nerón, fechados entre los años 66-67 d.C. de la ceca de Lugduno (Lyon, Francia), quienes fueron salvados de la maldición memoriae.

Las aguas termales del este

Pero, sin duda, lo que más atrae al turista curioso son los tres complejos termales, “con sólo el 10% de toda la ciudad excavada, una cifra verdaderamente significativa que, unida a la carácter saludable de sus aguas lo convirtió en un destino preferente para los peregrinos que buscan mejorar su salud”, explica Morena López. Específicamente, un balneo republicano tardío, el balneum Calpurnianum y, significativamente, los baños orientales o de la Salud, construidos en la primera mitad del siglo I d.C. y abandonados un siglo después. Este edificio de spa tiene conservación excepcional.

Vista aérea de las Termas de la Salud.

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Los investigadores sospechan que se debió a su ubicación parcialmente semisubterránea. Alberga 500 metros cuadrados y cuenta con letrina, vestíbulo, unctorio, cuarto de servicio y hornos. Desde el vestíbulo se accede a la primera sala rectangular con suelo de grandes baldosas blancas, que cumple dos funciones: vestuario o apodyterio y cuarto frío o frigidarium. A continuación, el tepidario (habitación templada), con suelo radiante con planta inferior de opus signino. Y la tercera habitación, la caldario (sala caliente) de unos 55 metros cuadrados que contiene piscina termal (alveo), mesa de trabajo continua alrededor de las paredes y dos hornos (praefurnia) para calentar la habitación y la piscina.

Morena López afirma que “es excepcional la presencia de 23 cápsulas (Taquillas) en las paredes del caldarium que servían para que los usuarios dejaran sus artículos de tocador y objetos de valor para evitar posibles robos si los dejaban en el vestuario”. Cerca de las termas apareció un altar ofrecido a la Fuente de la Señora de la Salud. Salutifera y, en el fondo de un pozo, una vasija ritual cefalomorfa, que podría ser la imagen viva de la diosa Salus.

Caldarium de los baños orientales o de la Salud.

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Las últimas excavaciones en el espléndido “Pompeya cordobesa” Han logrado recuperar más de 350 exvotos en piedra de figuras humanas y miembros del cuerpo (piernas) dentro del área del santuario ibero-romano sur y que sirvieron como exposición de agradecimiento a las fuerzas divinas por la curación.

Aunque el descubrimiento más espectacular ha sido Teledetección del teatro en la zona sureste.. Morena López tuvo claro que “la topografía del terreno sugería que había algo extraño porque los teatros suelen construirse en una pendiente pronunciada para hacer las gradas”. Los especialistas han certificado la presencia de un semicírculo de unos 50 metros de diámetro. En opinión del arqueólogo municipal, “este hallazgo sumaría un atractivo más, porque sería el segundo o tercer teatro de la provincia de Córdoba y con posibilidad de excavar todo porque está situado en finca del ayuntamiento de Baena”.

Y Torreparedones no deja de sorprender.

 
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