El alcalde de La Matanza Fernando Espinoza fue procesado por abuso sexual

El alcalde de La Matanza Fernando Espinoza fue procesado por abuso sexual
El alcalde de La Matanza Fernando Espinoza fue procesado por abuso sexual

Fernando Espinoza, alcalde de La Matanza

Un juez procesó al alcalde de La Matanza Fernando Espinoza por abuso sexual y desobedienciatras una denuncia interpuesta en su contra por una joven, novia de un amigo empresario, que trabajaba a sus órdenes como secretario privado en el municipio. La jueza no ordenó la detención de la líder comunitaria pero mantuvo la prohibición de contacto con la víctima y ordenó un embargo de $1.500.000, según el fallo al que accedió. Infobae.

Al declarar en el caso, Espinoza rechazó los cargos en su contra. “El relato de la víctima que afirma haber sufrido estos tocamientos indecentes en su cuerpo sin su autorización se sustenta en las conclusiones de los especialistas en la materia que la entrevistaron durante el desarrollo de la investigación”, dijo el juez.

“Tendré que tomar la liberación del acusado como un vano intento de mejorar su comprometida situación procesaldado que basa su defensa en interrogar a la víctima a lo largo del desarrollo de este caso, haciendo un juicio de valor sobre la forma en que (la víctima) debió reaccionar ante los hechos denunciados –lo que para el tribunal no “da más que una indicio del miedo que experimentó precisamente a raíz de lo ocurrido, sin que sus declaraciones, en rigor, encuentren sustento en ninguna otra prueba del expediente”.

La denuncia, que fue presentada hace tres años, estuvo a punto de ser archivada a pedido de la Fiscalía porque la víctima había abandonado el país y no había promovido la acción. Pero después de ida y vuelta el juez María Fabiana Galletti ordenó procesar al líder comunal del peronismo por “simple abuso sexual” y “desobediencia”, por haber juzgado a la joven luego de interpuesta la denuncia y dictada orden de alejamiento.

Espinoza, alcalde de Buenos Aires

Según el caso, la joven MJR aseguró que el líder peronista abusó sexualmente de ella tocándola dentro del departamento donde vivía en Capital Federal, el 10 de mayo de 2021. El intendente había acudido a su casa luego de decirle que quería tenerla cena con ella Dijo que había comenzado a trabajar en el Municipio el 28 de abril de 2021, que la contratación estaba “a oscuras” ya que nunca la registraron, que la llamaron con un nombre falso “sin saber los motivos de esto y que debería desempeñarse como secretaria privada con una remuneración prometida de 150.000 dólares al mes”.

En su denuncia afirmó que el 3 de mayo, durante un día de trabajo, el imputado le dijo que esa noche cenarían en su casa, lo que la tomó por sorpresa porque le pareció una imposición. Ella le dijo que no entendía y Espionoza respondió “lo que no entendía”. Dijo que sentía que no tenía otra opción. Su novio le dijo que la situación era normal y que no podía ir a un restaurante porque era una persona pública. Manifestó que esa noche “cenaron normalmente, pero ella se sintió muy incómoda”. Unos días después se repitió la escena. Incluso creyó que el acusado puso “algo” en su bebida, pero que durante esa noche no se “extendió” con ella, solo le hizo preguntas de carácter muy personal. Ella le recordó que había estado en una relación durante seis años. La tercera vez fue el episodio en el que se centra la denuncia.

Durante la madrugada del 11 de mayo, según la víctima, el imputado refirió tener dolores de cuello y espalda. Él afirmó que tenía una contractura y ella le ofreció un remedio. Pero Espinoza le pidió masajes. Ella le dijo que no y lo mandó a descansar, pero la respuesta fue: “No tengas miedo, adelante”. De manera intimidante se desabrochó la camisa, señala la denuncia. Ella le dijo que no tuviera miedo porque ““Las esposas de sus amigos tenían bigotes”.

“Fernando no sé qué vas a hacer pero te pido que no, te pido que salgas de mi casa” y “que todo estaba bien pero ella no se sentía cómoda”, le dijo. le dijo la joven, según su denuncia. Pero Espinoza “una vez dentro de la habitación se quitó el pantalón, la camisa que previamente había desabrochado y quedó en ropa interior”. Cuando nuevamente le pidió que la dejara, “el imputado la abrazó fuertemente, indicando la víctima que no recordaba exactamente cómo sucedió, pero que él logró terminar encima de ella en la cama”.

Y durante ese período, el acusado comenzó a besarle la zona de los senos y a tocarla por encima de la ropa mientras le decía “MANTÉN LA CALMA, SIEMPRE TE QUISE, TODO VA A ESTAR BIEN” y le pidió que le practicara sexo oral.a su vez intentó quitarle la ropa que llevaba en contra de su voluntad, lo que le habría llevado a rasgar la camiseta que llevaba, además de intentar bajarse la propia ropa interior, lo cual no logró porque la víctima estaba haciendo uso de la fuerza. para prevenirlo.

Ante la negativa, el jefe comunal se molestó y dijo: ““OK, LISTO, TODO TERMINÓ, ME VOY, YA ESTÁ, NO TE PREOCUPES”. La víctima dijo: “Me lo dijo de manera amenazante, como en un tono de poder que sabía que era mi jefe”. Hubo una discusión. “Me sentí indignada. “No tuve, eh, ese hombre me quitó las ganas de todo”. La joven le preguntó si la iba a despedir, y el alcalde respondió que no, que “lo que pasa en el trabajo es cosa de trabajo”. Cuando se iba, “enojado con una mirada agresiva y un tono amenazante, me dijo: “ERES UN TONTO, NO SABES LO QUE TE PIERDES PERO PUES ESTÁS AQUÍ”. Manifestó que tuvo miedo e incluso pensó en suicidarse. A los pocos días le dijeron que estaba haciendo las cosas mal en el trabajo y que tenía los días contados, “lo que interpretó como una amenaza de muerte”.

Él Segundo hecho por el que Espinoza fue denunciado Sostiene que el 1 de julio de 2021, en horas de la tarde, cuando ya estaba vigente una orden de alejamiento en su contra a raíz de la denuncia, el alcalde se habría comunicado nuevamente con ella.

Fernando Espinoza (Foto: Franco Fafasuli/Archivo)

“Cuando llegue el momento de resolver la situación procesal de Tomás Fernando Espinoza, anticipo que será procesado (…). Cabe aclarar que en este tipo de delitos donde la experiencia ha demostrado que se desarrollan en un ámbito de absoluta privacidad sin la presencia de testigos, los hechos comienzan a definirse desde la persona maltratada, es decir, desde la víctima. Nótese que aquí la propia víctima indicó respecto del hecho 1, que ocurrió mientras ella estaba sola con el imputado dentro de su departamento. Por lo tanto, en los delitos contra la integridad sexual, el testimonio de la víctima es naturalmente una prueba determinante, ya que son hechos que, por su propia naturaleza, suelen transcurrir en espacios de intimidad y confianza, libres de la mirada de terceros”, se indicó. celebrado en el fallido.

Para el juez, “más allá de que las acciones concretamente desplegadas por el imputado no han sido observadas por terceros que pudieran declarar al respecto, resultado que probablemente pretendió al realizar los tocamientos lejos de la mirada ajena, como suele ocurrir en este tipo de episodios, aprovechando la circunstancia de que se encontraba solo con ella dentro de su departamento porque, según indicó (la víctima), era la tercera –y última- vez que estaba presente, forzando arrogantemente los encuentros; Esto no es obstáculo para llegar al temperamento que aquí proclamo. Esto se debe a que el relato de la víctima que afirma haber sufrido estos tocamientos indecentes en su cuerpo sin su autorización se sustenta en las conclusiones de los especialistas en la materia que la entrevistaron durante el desarrollo de la investigación.

El juez rechazó la versión de Espinoza. “La hipótesis de la defensa se basó en negar que la víctima realizara tareas en el Municipio, pero luego se reconoció que sí trabajó y por el breve lapso de 15 días, aunque indicó que el empleo no se formalizó porque ‘no llevaba realizar los trámites de habilitación’ (cuestión que, de comprobarse, sólo revelaría de alguna manera la informalidad en la modalidad laboral). Asimismo, se intentó negar la asistencia del imputado al apartamento de la víctima, alegando que todo lo denunciado era falso, pero luego Espinoza reconoció que sí fue a su casa pero sólo para hablar de ‘temas laborales’ (habiendo empezado a trabajar hace unos días en su municipio), y que fue solo una oportunidad, sin recordar cuándo (y no 3, como afirmó la víctima)”.

“La infundada hipótesis de explicación de la defensa cobra incluso trascendencia, al conocerse el resultado de las antenas telefónicas que fueron activadas demostrando la ubicación física del imputado en la zona donde se ubica el departamento de la víctima (…) . Más allá de las inconsistencias, en definitiva, la defensa introducida por el imputado no es suficiente para separarlo de la responsabilidad que aquí prima facie le atribuye por los hechos 1 y 2 atribuidos, dada la contundencia de las pruebas recabadas, y no puede verse más que como a “falso e inverosímil refugio planteado en pos de dar alguna explicación a la comprometedora situación que enfrenta”, Señaló el fracaso.

Según el juez, por el contrario “parece más acertado y natural pensar que la víctima sufrió inesperadamente tocamientos indecentes en su cuerpo sin su consentimiento por parte de quien era su jefe en ese momento y persona pública, y en la forma”. Ella pudo relatar lo sucedido, con angustia y perturbación por la acción sorprendente y deliberada del imputado de avasallar su libertad sexual aprovechándose de su autoridad, lo que naturalmente la coloca en una situación desventajosa por su rol”.

La resolución fue emitida la semana pasada y Se supone que la defensa apelará la decisión de revocar el procesamiento.

 
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