Por qué un exdirector de OSDE ahora enfrenta a las prepagas y al plan oficial para “compensarlas”

Por qué un exdirector de OSDE ahora enfrenta a las prepagas y al plan oficial para “compensarlas”
Por qué un exdirector de OSDE ahora enfrenta a las prepagas y al plan oficial para “compensarlas”

Gabriel Oriolo fue uno de los directores de OSDE, la empresa de prepago más grande del país, cuando en noviembre pasado decidió dejar la empresa por diferencias profesionales con otros dirigentes de la empresa. Ahora está al otro lado del mostrador. Trabaja para el Estado libertario al frente del Superintendencia de Servicios de Salud (SSS) y en pleno conflicto tanto con la antigua empresa que la albergó durante tres décadas como con el resto de la medicina prepaga.

El Superintendente de Salud, que encabeza este organismo descentralizado dependiente del Ministerio de Salud, reemplazó a su predecesor fugazEnrique Rodríguez Chiantore, abogado alineado con Juntos por el Cambio y, hasta inicios de diciembre, ministro potencial de Salud de Patricia Bullrich cuando el actual Ministro de Seguridad aspiraba a la Presidencia.

Quienes conocen a Oriolo aseguran que no es mileista -como muchos que ocupan cargos en el Gobierno- pero que tiene una Perfil profesionallo que aparentemente convenció al Presidente de intentar darle una retorno de la racionalidad al funcionamiento de la salud en Argentina. Licenciado en Administración, en su currículum dice que realizó posgrados en la Universidad de Belgrano, Escuela Argentina de Negocios, Esade, IAE Business School, UCA y Universidad de San Andrés.

Según fuentes que transitan a diario por el flamante edificio de la calle Bartolomé Mitre al 400 -inaugurado en noviembre de 2023-, donde el superintendente ocupa un despacho en el quinto piso, la historia de sucesión en la SSS tiene aires de epílogo de Oriolo en OSDE. “Chiantore tenía un plan para resolver los conflictos que se avecinaban lo cual evidentemente no era lo que pretendía el gobierno de Milei”, dijo un colaborador del superintendente. Rodríguez Chiantore siempre negó cualquier diferencia con el Gobierno.

¿Chiantore habría sido, por ejemplo, menos beligerante ¿Con Claudio Belocopitt? La respuesta es contrafactual y sinuosa. Cuando Oriolo asumió el cargo, el conflicto con las empresas de prepago estaba en sus inicios, pero no tanto. Lo vio venir: la Coalición Cívica acababa de hacer su denuncia por “cartelización” contra siete prepago. Poco después, en la Superintendencia comenzaría a madurar la idea de tutela en la Justicia.

El dueño de Swiss Medical y dimitido dirigente de la Unión Argentina de Salud (UAS) se convirtió de repente, de la noche a la mañana y sin anestesia, en el enemigo público número uno del Gobierno, que incluía como punta de lanza al titular de un cargo con caprichos de superhéroe. Este rol parece corresponderle a la máxima autoridad de la Superintendencia.

Gabriel Oriolo, titular de la Superintendencia de Servicios de Salud, junto a Mario Russo, ministro de Salud. Foto: Ministerio de Salud

Sin embargo, quienes conocen a Oriolo saben que “lo último que quiere el superintendente es estar lidiando con un conflicto como este. Hay muchos problemas resolver en pos de la mejora del sistema de salud argentino para ser atascado con esta causa judicial”, explican en su entorno, en referencia al juicio por el cual el Juzgado Civil y Comercial N° 3, a cargo de Juan Stinco, acordó con la Superintendencia para que 23 prepago ajustar retroactivamente sus cuotas a la inflación y devolver a los afiliados lo que se les cobró de más, a pesar de que el período originalmente previsto ahora se ha pospuesto hasta 27 de mayo.

“Nuestra idea no era enfrentarnos a las prepagas, pero con los abusos que hubo tras la liberación de las tarifas no teníamos alternativa. No podíamos simplemente mirar. La Superintendencia, después del DNU 70, ya no fija precios, pero sus poder de supervisión “Sigue intacto”, comentó otro funcionario que trabaja a diario con Oriolo. Casi sin darse cuenta, el ex OSDE cambió el estrés y el desgaste de ser Director de Sistemas de esa prepaga por un cargo público que lo colocó en el centro de un anillo inesperado.

La Superintendencia apuesta a que el negocio privado de la salud tienden a sanar. “La inflación ha sido una variable de ajuste clave en el negocio de prepago durante años. Cobran las tarifas hoy y los proveedores -salvo excepciones- las pagan a los 60, 90 o 120 días. Mientras tanto, pusieron el dinero a trabajar. Ese modelo ya no sirve, está agotado. Van a tener que arreglárselas”, añadió la fuente.

Lo que viene después de la prueba prepago

La gran preocupación del sector prepago, en este contexto de inestabilidad repentinaNo es tanto este presente tormentoso sino ¿Cómo continuará? la historia: qué empresas sobrevivirán en el negocio médico y si algunas quedarán en el camino. La Superintendencia es consciente de que “el modelo de salud argentino no existe en ningun pais del mundo. No es viable pagar una tarifa plana y acceder a cualquier tipo de servicio médico o medicamento, ya sea a través de la propia cobertura o, muchas veces, por orden judicial”.

Aquí viene la parte de la historia que cuentan OSDE, Swiss Medical, Omint y compañía esperando señalesy eso tiene que ver con el problema que en la situación actual no aparece en primer plano porque el conflicto judicial y administrativo (la investigación por “posterización” realizado por la Comisión Nacional de Defensa de la Competencia), eclipsa a todos los demás.

Juan Stinco, titular del Juzgado Federal en lo Civil y Comercial N°3, fijó fecha de audiencia con las prepagas para el 27 de mayo.

Esa otra parte es cómo Oriolo y el Gobierno están pensando en la “compensación” al prepago o, en otras palabras, el contrapeso al ataque actual. Esto implica reconvertir un mecanismo que, está convencido el Gobierno, tal y como está diagramado hoy es inviable. Parece un trabajo más tranquilo pero ya en marcha, que tiene que ver con tres pilares fundamentales: un nuevo Plan Médico Obligatorio (el PMO), cambios en la cobertura por incapacidad y nuevos criterios para medicamentos de alto precio.

“Él nueva PMO en lo que estamos pensando va a hacer un techono un piso como el actual, lo que provoca que los costos de salud aumenten debido a la obligaciones imprevistas que ingresan por la vía judicial”, explicaron quienes trabajan en este proyecto que, cuando esté listo, deberá pasar el filtro del Congreso.

Sobre el tema de discapacidadla búsqueda radica, por un lado, en optimizar el sistema: “Pagamos después de 20 días, pero a veces recibimos facturas con dos o tres meses de retraso. Hay mucha apatía. Vamos a ajustar estos tiempos para que los proveedores puedan cobrar en plazos razonables”, explican. Y agregan que la otra parte importante del tema de la invalidez es “quitarle a las obras sociales y prepagas la responsabilidad de cubrir la invalidez”. transporte y el educación”.

Finalmente aparece uno de los grandes costos que han tenido las prepagas en los últimos años: el medicamentos de alto precio, que a través de amparos la Justicia ordena cubrir en repetidas ocasiones. “No se puede permitir que cualquier médico haga una orden y tiene que estar cubierta pase lo que pase”, explican quienes ya trabajan en un nuevo proyecto de ley para crear “un agencia independiente de evaluación de tecnologías sanitarias que diga, en función de costo-beneficio, qué se debe cubrir y qué no se debe cubrir”.

 
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