Tres Bibliotecas Populares recibieron subsidio para comprar libros, pero solo podrán adquirir la mitad que el año pasado

Este fin de semana, los responsables de las Bibliotecas Populares de la ciudad viajaron a la Feria del Libro de Buenos Aires para actualizar su bibliografía y mantenerse al día ante una situación que cuestiona su importancia en el tejido de cada una de las comunidades.

Sin embargo, este año enfrentan distintas dificultades que dificultan la adquisición de nuevo material: si bien el presupuesto con el que cuentan es superior al del año pasado –cerca de $700 mil–, los incrementos en material bibliográfico y en componentes y materias primas hacen que en 2024 la mitad Se podrá adquirir todo lo adquirido durante las últimas temporadas.

Foto: Mauricio Ríos

El tema de los costos de publicación no es algo nuevo: la Cámara Argentina del Libro había señalado que en marzo las ventas habían caído un 40%, mientras que los insumos para la elaboración de las obras aumentaron considerablemente.

De hecho, desde la entidad indicaron que el 55% del costo de producción corresponde a gastos de papel. En nuestro país sólo dos empresas, Ledesma y Celulosa, fabrican esta materia prima.

En esta línea, el incremento del papel normal fue del 150% y el del papel ilustrado del 300%. Esto significa que, en promedio, los libros valen 18.000 dólares, mientras que los más vendidos valen 30.000 dólares, o incluso más.

Conabip sigue presente

Uno de los ingresos que tienen las cuatro Bibliotecas Populares de la ciudad es a través de los subsidios que provienen del Estado Nacional a través de la Comisión Nacional de Bibliotecas Populares (CONABIP). Además, dentro de la entidad existen otras líneas de ayuda para este tipo de instituciones, como el programa “Libro %”.

A través de este subsidio, “Se habilita a las Bibliotecas Populares de todo el país a adquirir material bibliográfico, de acuerdo a las necesidades de sus comunidades, al 50% de su valor de mercado”.

Es importante agregar que, paralelamente a este descuento, se deposita un fondo en cada una de estas instituciones para poder hacer efectiva la compra de material nuevo cada año en la Feria del Libro que se realiza en Buenos Aires.

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Foto: Mauricio Ríos

En ese marco, sólo tres de las cuatro Bibliotecas Populares de la ciudad recibieron esta ayuda: la “Rodolfo García”, la “Sarmiento” y la “Olegario V. Andrade”. Por su parte, “López Jordán” quedó fuera del programa y viajará a la Feria del Libro con recursos propios y limitados para actualizar su bibliografía.

Consultada, la bibliotecaria “López Jordán” manifestó que no recibió respuesta sobre los motivos por los cuales no les fueron asignados los fondos. Sin embargo, con el dinero de la cuota de socio esperan adquirir alrededor de 30 ejemplares nuevos, cuatro de los adquiridos el año pasado.

Compra lo más que puedas

En 2023, las Bibliotecas Populares de Gualeguaychú lograron obtener aproximadamente 130 nuevos libros para incrementar su oferta y responder a las demandas de los socios. Sin embargo, durante esta edición los bibliotecarios que viajarán este fin de semana a la Feria Internacional del Libro sólo podrán comprar la mitad de libros que el año pasado.

El subsidio que sólo recibieron tres establecimientos públicos de la ciudad ronda los 700.000 dólares, monto que alcanza para adquirir, dependiendo del costo de las obras, alrededor de 60 o 70 ejemplares.

A lo largo del año, los responsables de atender a cada una de las bibliotecas escucharon las solicitudes de sus socios y monitorearon qué géneros buscaban más los lectores.

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Foto: Mauricio Ríos

Al respecto, desde la Biblioteca “Rodolfo García” manifestaron “estamos armando una lista de lo que nos piden los que vienen y en base a los más votados decidimos qué libros vamos a comprar y por otro lado, la capacidad adquisitiva que tenemos”.

Por su parte, los responsables de “Sarmiento” dijeron que intentan comprar “lo último” de todos los best sellers para lectores jóvenes con el objetivo de “hacer una plantilla de novelas juveniles, que es lo que más piden”. y “luego, los libros de texto que requieren en la escuela secundaria y la literatura que piden en las escuelas”. Mientras tanto, resaltaron que sin los aportes de la Conabip no podrían mantener actualizada su bibliografía.

Al respecto, Inés Heller, de la Biblioteca “Olegario V. Andrade”, que funciona dentro del Instituto Magnasco, dijo que “el bibliotecario hace la lista de libros y hace las compras. Teniendo en cuenta que son quienes mejor conocen las necesidades y gustos del público y según los libros que nos faltan, trae. Intentamos buscar material que sea digno de la biblioteca. Se compra ficción, pero también ensayos, novelas románticas e históricas. No es mucho dinero, pero intentamos cubrir una gama bastante amplia de lectores”.

Finalmente, Janet, bibliotecaria de “López Jordán”, dijo que no recibieron el subsidio para renovar su oferta de obras literarias, pero viajarán de todas maneras y esperan poder comprar 30 obras nuevas.

“Hacemos una lista y tratamos de complacer un poco a todos los integrantes, vamos a traer un poco porque no es suficiente. Estamos descubriendo que sólo podemos comprar 31 libros. Además, lamentablemente no recibimos el subsidio nacional, por lo que utilizamos nuestros propios fondos. No sabemos por qué no fueron asignadas, sabemos que otras bibliotecas, no de Gualeguaychú sino de la Provincia, también quedaron fuera”, anotó en este sentido.

El valor de las bibliotecas populares

Cada una de las cuatro instituciones bibliófilas de la ciudad hace una contribución especial a la comunidad lectora de la ciudad. Y contrariamente a la creencia popular, son espacios que se mantienen vigentes gracias a la gran rotación y renovación de material que tienen.

La oferta disponible abarca desde la saga completa de Harry Potter, El Señor de los Anillos, Mujercitas, o la bibliografía completa de los autores Julio Cortázar, Mariana Enríquez o Eduardo Sacheri, incluyendo también obras locales. La riqueza y variedad que los gualeguaychuenses tienen a su alcance, o pagando en algunos casos cuotas de $400 mensuales, es infinita.

Entre las particularidades por las que se destaca cada Biblioteca Popular están, en el caso de la “Rodolfo García”, libros en braille y cuatro tabletas con audiolibros para que personas con discapacidad visual tengan acceso a la literatura. Es importante resaltar que es el único que cuenta con un plano háptico (relativo o basado en el sentido del tacto) de las instalaciones para que los gualeguaychuenses cuya visión es limitada puedan navegar de forma independiente dentro del lugar. El edificio está ubicado en Corrientes 223 y la cuota es de $800 mensuales.

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Foto: Mauricio Ríos

Por su parte, la Biblioteca Popular “López Jordán” cuenta con la presencia de un profesor particular que ayuda a los niños que acuden a hacer sus tareas y cuenta con una moderada colección de manga, género que deriva del anime, un tipo de lectura que es popular. entre adolescentes. Su ubicación es en 25 de Mayo y Gualeguay y la cuota de membresía es de $400.

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Foto: Mauricio Ríos

En tanto, la “Biblioteca Sarmiento” cuenta con computadoras con conexión a internet, así como servicio gratuito de wifi, al igual que los otros tres establecimientos de estas características, y cuenta con una mesa de noticias en la entrada, donde se exponen novelas. que han sido llevadas al cine o convertidas en series y por tanto, suelen ser las más buscadas por los lectores. La cuota de membresía cuesta $800 y está ubicada en San Martín 899, esquina con Alberdi.

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Foto: Mauricio Ríos

Finalmente, el “Olegario V. Andrade” cuenta con una hemeroteca, una sala dedicada íntegramente a Gualeguaychú, un archivo histórico y un espacio para libros especiales de invaluable valor que contiene material de primeras ediciones y libros incunables. Tiene varios pisos y funciona dentro del Instituto Magnasco. La cuota de membresía vale $800.

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Foto: Mauricio Ríos

Los bajos costos para afiliarse, sumado a la riqueza que ofrece cada una de estas instituciones, se convierten en uno de los activos más valiosos que tiene la ciudad. Sumado a que permiten el acceso democrático a los libros porque cualquier persona puede acceder a la bibliografía disponible dentro del lugar, incluso si no cuenta con los recursos económicos para ser socio, ya que las obras pueden leerse en las instalaciones de cada uno. de las bibliotecas de la ciudad de forma gratuita. El único beneficio significativo que tienen los miembros es poder recoger y llevarse las muestras a casa. Y, por supuesto, el honor de contribuir al mantenimiento de estos lugares.

Sin embargo, es importante aclarar que el apoyo de estas instituciones sólo es posible a través de la combinación de subsidios nacionales, provinciales y municipales y los aportes de los socios. Sin algunas de estas patas, que hacen sostenible su funcionamiento, las Bibliotecas Populares, dados los costos en honorarios y salarios, no podrían permanecer abiertas. De ahí la importancia de seguir incorporando socios y defender la no derogación de la Conabip como entidad financiera.

 
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