“Nos metió en una ‘jaula’, fue demasiado lejos…”

“Nos metió en una ‘jaula’, fue demasiado lejos…”
“Nos metió en una ‘jaula’, fue demasiado lejos…”

“Parecía tranquilo y más un gestor de grupo que otra cosa, pero cuidado, eh, cuidado…“Esa frase resume a la perfección la temporada y media que Zinedine Zidane estuvo al frente del Real Madrid Castilla, antes de tomar las riendas del primer equipo y Escribe una de las etapas más brillantes de la historia del club. Su llegada al filial cumple este verano una década, todavía alejado de los banquillos. Pese a su retirada voluntaria, sin entrenar desde mayo de 2021, algunos de los jugadores a los que entrenó aún recuerdan la dificultad de sus ejercicios y las exigencias que imponía a su vida diaria, asistido por Bettoni, su segundo al mando.

“Tiene mucho carácter, Le gusta la disciplina y es muy serio. Impone mucho. “Pero hasta que no estás con él en el día a día no te das cuenta y no lo parece”, anticipa Rubén Belima, ya retirado. El francés aterrizó en el Castilla en verano de 2014, tras levantar la Décima como ayudante de Ancelotti y afrontar el primer gran reto de su carrera en solitario en el banquillo. Para los jugadores fue “un shock”, porque impuso “un nivel de exigencia que no se había vivido antes en la cantera”. En su primer año en el Di Stéfano, Zizou salió del Castilla sexto.

A pesar de los resultados, positivos tras un comienzo desafortunado, Su ‘legado’ y lo que recuerdan los jugadores que entrenó son sus métodos y estándares:“En la cantera hay un punto de entrenamiento y también de disfrute, porque somos niños, pero Lo llevó a otro nivel. Me contuve, Como muchos jugadores. Había mucha rigidez”. Meticulosa y exigente a partes iguales, la nutrición era otro de los aspectos a los que prestaba especial atención: “También llevé mi alimentación a otro nivel. Hice cosas que otros no hacían”..

“Era muy estricto y exigente, pero también me dio mucha libertad para jugar”añade Marcos Legaz, delantero formado en la cantera del Real Madrid que ahora se encuentra sin equipo. Se hizo muy amigo de Enzo Zidane, con quien aún mantiene contacto, y recuerda una anécdota con Zizou que lo marcó cuando estaba coqueteando con la mayoría de edad: “No tenía licencia de conducir y Zidane y su hijo Enzo me recogían en casa para llevarme a los entrenamientos. Al año siguiente me hizo debutar con el Castilla”.

La ‘jaula’ y las multas, protagonistas

Ninguno de los que figuraban en la lista tenía su número. Por eso, cada integrante del Castilla de la temporada 13-14 tenía que apuntar su número en la pizarra del vestuario. Esa era la única vía de comunicación. Sin embargo, esa no fue la única particularidad de Zidane en su primera campaña en el filial blanco. “Había una jaula con césped artificial, muy pequeña y con cuatro paredes, y nos metió allí. “Estaban Bettoni y él. Uno te pasaba y el otro te marcaba”, explica Rubén Belima. Marcos Legaz, que se perdió gran parte de la temporada por un problema de espalda no diagnosticado, añade entre risas: “No lo viví, pero me han contado algo, sí… Me suena”.

La exigencia era alta, pero su llegada vino acompañada de unos ‘lujos’ que no son habituales en el Castilla con entrenadores como Toril o Manolo Díaz al frente: “Desayunábamos, comíamos allí, viajábamos en avión… y eso antes no se hacía”Rubén Belima, que ahora forma parte del equipo técnico de la selección de Guinea Ecuatorial, considera que, “con su mentalidad de élite, se pasó”, porque “a nivel medioambiental no se sacó todo lo que se podía sacar”.

Y, por encima de todas las demás anécdotas, el vestuario que conoció la primera versión de Zidane como técnico recuerda “la de llegar tarde” [risas]”: “Las multas subieron a otro nivel ese año en comparación con otros, todo por llegar tarde. “Cuando llegabas tenías un papel que tenías que firmar, como si tuvieras que firmar. Después, una vez llegó Santi, que fue el que se llevó la hoja con Bettoni, y había gente que había firmado y no estaba, entonces alguien firmó por él. Dijo que ya no podía pagarlo y que era la última vez”.

Pese a las advertencias de Zidane, que fue muy exigente con la puntualidad, volvió a ocurrir. “Poco tiempo después volvió a ocurrir. Todo el equipo fue multado y, por supuesto, muchos de nosotros no estábamos contentos con ello. Se nos ocurrió la idea maravillosa de decir ‘vamos a hablar con él, a decirle que no nos parece bien’. Aguza, el capitán, dijo algo como que no estábamos contentos, que estaba siendo demasiado estricto… y se hizo el silencio, nos miró y, con una mirada, dijo: -En otras palabras, vendrás y me dirás cómo hacer las cosas. “Todo el discurso que habíamos preparado se vino abajo”.

Su carta de presentación en el Castilla lo tenía todo: exigencias, anécdotas, métodos innovadores (la jaula), multas… Y Zidane, a pocos meses de acabar la temporada 13-14 al frente del Castilla, fue el elegido por el Real Madrid para asumir el cargo de entrenador del primer equipo, tras la destitución de Rafa Benítez. Ya en el Bernabéu, Rubén Belima lo tiene claro: “En el primer equipo estoy seguro de que ha cambiado un poco. Estoy convencido, porque Creo que entiende que cuando llega al primer equipo tiene que soltarse un poco y dejar que el vestuario se gestione solo. “Así es y no hay otra manera”.

 
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